Es una inmensa alegria encontrarnos y compartir los contenidos de este blog ... podras encontrar poesia,videos,chistes,imagenes e información que te puede ser interesante , espero tus comentarios en cada una de ellas :D GRACIAS!!!

jueves

paso a paso tantra

Pasos y momentos


Hay que recordar siempre, con algún recurso mnemotécnico si se desea, los pasos y momentos del control:

1 -Relax
2 -Conciencia
3 -Medición
4 -Propio Ritmo
5 -Circulación de la Energía
6 -Montar la Ola

1) Relax:


Esta es la base de la técnica toda, es sobre lo que se construye toda la habilidad de controlar el momento de la eyaculación y la capacidad de tener orgasmos internos. Con rélax nos referimos a tener el poder de encontrar la calma y el relax en el momento de mayor excitación.

Hacer el amor en forma tántrica suele ser algo tranquilo, lento, que lleva un tiempo, donde cada parte de la pareja debe tomarse su tiempo para realizar el acto.
Y, en este tipo de acto sexual, es mucho más fácil relajarse y pensar, que si estamos haciendo el amor de forma salvaje y veloz. Ya el hecho de ir más lento hace que estemos más relajados.

2) Conciencia:


Estar relajados nos permite abrirnos, aumentar nuestra conciencia, elevar nuestros sentidos, abrir la mente al universo y enfocarla en todo lo que en él ocurre. Y, especialmente, enfocar nuestra mente y nuestra conciencia, mucho más amplia ahora, en el momento de placer por el que estamos atravesando. Si podemos apreciar lo bien que nos sentimos y lo placentero que es lo que estamos haciendo, más posibilidades hay de que podamos bajar el ritmo, relajarnos e ir más despacio.

3) Medición:


El siguiente paso, una vez que hemos logrado estar abiertos y con todos nuestros sentidos alerta y aumentados en sus capacidades, es monitorear y medir nuestro nivel de excitación.

Sí, como hemos logrado estar en armonía con nuestros sentidos y sensaciones, ahora deberíamos ser capaces de mantener un estricto control sobre nuestra excitación (control entendido como la capacidad de hacer un seguimiento, para saber dónde se encuentra nuestro nivel de excitación).

Una vez que sabemos donde estamos parados con respecto a nuestra excitación, podemos pasar al otro tipo de “control”, aquel que nos da la posibilidad de dirigir nuestra excitación, de reducirla y aumentarla, de modificarla para aumentar el disfrute, tanto nuestro como el de nuestra pareja. Las cosas que nos excitan y que nos hacen perder la excitación no son siempre las mismas, cambian con el tiempo e incluso pueden cambiar con nuestro estado de ánimo o con nuestro humor, por lo cual pueden ser diferentes de un día para el otro. Y no son siempre obvias.

La idea de este paso es conocernos a nosotros mismos, ser capaces de leernos y saber exactamente dónde estamos, para poder ejercer un control y modificar la excitación de la forma en que lo deseemos. A medida que practiquemos, seremos capaces de ejercer más y más control sobre esta medición, hasta dominarla casi completamente.

4) Ritmo:

Cuando hablamos de propio ritmo, nos referimos a ser capaces de dominar la forma en que nos movemos, el “ritmo” que llevamos durante el acto sexual, para reducir su velocidad.
Si nos concentramos en el momento, en las sensaciones que estamos sintiendo durante el acto sexual, no en llegar al orgasmo o a la eyaculación, lo más seguro es que mantendremos un ritmo más sosegado, menos veloz y violento, disfrutando el proceso más que el final.

Siempre debemos recordar que hacer el amor no es correr una carrera, que no hay plazos de entrega ni un tiempo o un record para batir, sino que a lo que apuntamos es a conseguir un momento placentero y de conexión con nuestra pareja o con nosotros mismos. Debemos bajar la velocidad, tomarnos nuestro tiempo, no apurarnos, llevarlo con calma, disfrutar realmente de lo que estamos haciendo, dejando el final para el momento en que se haga necesario o en que el proceso verdaderamente este llegando a su fin.

Llevar el ritmo correcto es una parte vital en el control.
La palabra clave en mantener el ritmo es “cima”. ¿A que nos referimos con “cima”? La cima seria un momento de gran excitación, el de mayor excitación, el cual una vez superado lleva al orgasmo.

Para lograr mantener una aproximación adecuada a las “cimás”, lo que debemos hacer es ajustar los estímulos que nos llevan al momento de placer, de forma que podamos manejarlos y llegar cerca de la cima una y otra vez, sin superarla nunca, y volviendo a bajar en el momento en que estemos a punto de hacerlo. Con esto lograremos crear momentos de placer, subir y bajar en la escala, sin nunca eyacular realmente.

Básicamente, para decirlo de una forma muy grafica, es caminar por la cornisa entre recibir tanto placer como sea posible de la situación y absorberlo, sin nunca pasarnos tanto que se produzca la eyaculación. Nunca debemos superar la “cima”, porque esto significa llegar demasiado lejos en la cantidad de placer que podemos recibir, y por lo tanto se producirá un orgasmo con eyaculación, justamente lo que estábamos tratando de evitar.

La clave de esta técnica es lograr caminar correctamente esta cornisa de la que estamos hablando.

5) Circulación de Energía:
En este ítem nos referimos a circular la energía a través del organismo, alejándola de los genitales y del miembro masculino en los momentos apropiados, como ya hemos dicho anteriormente.

La idea es, en vez de simplemente apuntar a conseguir un orgasmo tan grande como sea posible, tan rápidamente como sea posible, manejar la energía, para poder repartirla por todo nuestro cuerpo, permitiendo que todo nuestro organismo se eleve a niveles más y más altos de placer con cada orgasmo interno que tengamos.

Además, como la energía no se desperdicia siendo lanzada del organismo en la violenta forma que es la eyaculación, sino que se la pone en movimiento en forma interna una y otra vez, siempre dentro nuestro, la resistencia que podamos tener durante el acto sexual aumenta a niveles casi infinitos. Por esto es que esta parte es de una importancia vital.

Cuanto más excitación se vaya construyendo, más energía deberíamos ser capaces de redirigir hacia las otras regiones de nuestro cuerpo para su reutilización.
Las sensaciones que este proceso trae acarreadas son, como mínimo, de un nivel de placer mucho mayor que el orgasmo normal.

6) Montando la Ola:

A este proceso que hemos estado describiendo de aumento del placer a través de los múltiples orgasmos internos se lo llama montar la ola y es el ultimo paso a explicar aquí y, por supuesto, el más importante y la técnica más importante que podemos explicar.
Montar la ola es una explicación perfecta de cómo vamos progresando en la escala de obtención de placer, aumentándolo constantemente a través de las subidas y bajadas, dejándonos llevar por este proceso.

Este aumento escalonado del placer no es experimentado, lamentablemente, por aquellos que llegan velozmente a la eyaculación. Ellos nunca desarrollan su habilidad para absorber más y más placer, por recibir cada vez más placer antes de terminar. Pero cuando uno lo logra, las sensaciones de la ola son de un éxtasis total, que no puede ser comparado de ninguna forma con el orgasmo común que todos experimentamos.

Esta serie de pasos y momentos en la técnica son una explicación simplificada pero correcta y completa de cómo se produce este proceso en escala de creación de energía sexual y placer, de la forma en que éste aumenta como si de una rampa se tratase.


Práctica


Lo cierto es que, una vez experimentado este tipo de orgasmo, la desesperación masculina por llegar a la eyaculación y simplemente derramar tanto semen como sea posible se nos volverá incomprensible. O, mejor dicho, la comprenderemos, pero no habrá forma de que la compartamos y hasta nos parecerá un tanto triste lo limitado que esta perspectiva es, con todas las otras posibilidades que se abren y de las que la mayor parte de los hombres no conoce absolutamente nada.

Pero hasta aquí todo ha sido teórico y, lamentablemente, con leer unas cuantas líneas no alcanza para ser un experto en ninguna disciplina. La practica es imprescindible, ya que no hay mejor forma de conocer que a través de la propia experiencia (el que en este caso la practica pueda llegar a ser algo tan placentero, es simplemente un valor agregado).

La práctica es necesaria, como en todo ejercicio relacionado con el Tantra, para poder cambiar nuestros patrones de energía, nuestros hábitos y, principalmente, nuestra mentalidad con respecto a los fenómenos.

El Tantra es no sólo una forma de conseguir placer, una filosofía que ve el sexo y el placer como un medio de celebración, sino una forma de hacer el amor totalmente distinta a la que es habitual en las sociedades occidentales, mucho más amplia y espiritual, mucho más cercana a la meditación que a un simple acto animal guiado por los instintos y nada más.


El Ejercicio


Como la mayor parte de los ejercicios relacionados con el Tantra, éste tiene como base la respiración sexual, una practica básica de toda la filosofía tántrica. Nos referimos a la respiración pausada, rítmica, relajada y con un patrón determinado y que es el primer paso a la hora de empezar cualquier practica tántrica.

Esta respiración debe realizarse desde el fondo del estomago, con toda la capacidad de toma de aire siendo utilizada, y con una exhalación muy lenta y tranquila, siempre en una calma total y con todos los músculos del cuerpo tan relajados como sea posible.

En este caso en particular, en el de este ejercicio, ésta respiración está acompañada de los sonidos y movimientos que normalmente realizamos durante el clímax del acto sexual, en el momento en que llegamos al orgasmo. Si logramos aprender esta respiración y hacer un análisis, entenderemos realmente porque la respiración es una parte tan importante y remarcada en la practica del sexo tántrico.

Una vez hecha esa aclaración, empecemos a ver el ejercicio propiamente dicho, que consta de una serie de paso descriptos individualmente, simples y fáciles de seguir.

Esta práctica debe ser hecha con una pareja, no en soledad, y la idea es utilizar la respiración sexual a la que hacíamos referencia anteriormente para alejar la excitación y la energía de nuestras zonas más erógenas y repartirla por todo el cuerpo.


Hazclic aquípara aprender las técnicas tántricas para combatir la eyaculación precoz.
Unabuena oportunidad para mejorar tu vida sexual, es realizar unTaller de Sexualidad y Erotismocomo el que puedes realizargratishaciendoclic aquí.

¿como iniciarse en el sexo tantrico?


Uno de los puntos claves del sexo tántrico es el ser capaz de retener el semen, lo que conseguirá que los hombres tengan múltiples orgasmos, al mismo tiempo que las mujeres llegan a experimentar un lado completamente desconocido de la sexualidad.
Para conseguir un 'éxito sexual' asegurado, intenta detener la eyaculación durante el orgasmo, ésta es una técnica que procede del Tantra y del Taoísmo, y que consiste en bloquear el conducto que lleva el semen al pene. Es el llamado 'coitus reservatus', que no es lo mismo que 'coitus interruptus', en el primero el hombre evita la eyaculación, y en el segundo el hombre eyacula fuera de la vagina.
Parece dificil, pero el Tantra ofrece dos ejercicios para esta práctica que te darán beneficios en la salud y una buena calidad sexual, y estos son: el Mula Bahnda y el Vajroli Mudra.
Mula Bandha: Es un ejercicio muy practicado en yoga, y es un ejercicio muy bueno para preparar la musculatura, la respiración y la atención. Lo primero que se debe de hacer es contraer desde el perineo, en la parte del esfínter anal, hasta adelante hacia los genitales, la pelvis y la parte baja del abdomen. Para haceroslo más fácil tendrías que pensar en el momento o la sensación de retener el paso de la orina o las heces, ya que es muy parecida.
Para practicarlo:
- Ponte en posición erecta, con la espalda bien recta y las palmas de tus manos en sobre los muslos.
- Centrate en tus nalgas y ejerce presión sobre las nalgas arriba y abajo.
- Al mismo tiempo respire e inhale aire y mantén la respiración
- Tienes que mantener el perineo contraído al tiempo que se retiene la respiración
- Ellas, pueden contraer la pelvis y el ano, hasta que sienten un tirón en los labios vaginales.
- Ellos: sentirán el tirón en los testículos
- Tras estos pasos tendrán que inhalar aire y relajar la pelvis
Ajroli Mudra:
Su práctica es una fase avanzada en el sexo tántrico

sábado

6 pasos del sexo tantrico

1- Respiración. Hagan ejercicios juntos para iniciar y relajarse. ¿Cuántas veces la relajación es el mismo orgasmo, cuando en realidad puede ser el preámbulo y se disfrutaría así desde el inicio con intensidad?. Siéntate frente a frente a tu pareja y respiren en forma pausada y sincronizada. Cuando tú exhales, él inhalará. Cierra los ojos y siente cómo la energía va recorriendo tu cuerpo. Concéntrate en la meditación de la respiración.
2- Caricias. Frota alguno de los aceites o bálsamos y masajea a tu pareja con movimientos lentos, suaves y de preferencia con la yema de los dedos. Explora todo su cuerpo. Acaríciense durante un largo tiempo, descansen, y vuelvan nuevamente. Son muy útiles y deliciosas también las plumas (que puedes encontrar en cualquier sex shop) para recorrer el cuerpo de tu pareja. Recuerda que no hay prisa.
3- Besos. Recostados o sentados, mírense a los ojos y bésense. Descubran nuevas sensaciones en el beso. Recorre con los labios la piel de tu chica. Pueden tocar sus genitales apenas con los labios, ¡¡sin prisa!!
4-Penetración. Descansen, respiren lentamente y aunque estén sumamente excitados, hagan todo de forma lenta, esto volverá más delicioso el momento del éxtasis. La primera penetración debe ser estática. El pene deberá quedarse inmóvil dentro de la vagina, mientras la pareja continúa acariciándose, besándose y sintiéndose de manera suave. La vagina estará relajada, pero vibrante y cada vez más caliente, mientras que el pene deberá estar en esta misma sensación. Penetra, jueguen y descansa. Lo ideal, según los Tantristas, es que este paso dure al menos media hora. ¿Imposible? No. Se puede. ¡Inténtalo!
5- Eyaculación contenida. Claro que tu primer deseo, después de estar sumamente excitado, será eyacular y buscar el orgasmo de inmediato. Aquí es donde debes aprender a controlar tu erección (¡aprende a Sting que ha tenido jornadas de ocho horas de sexo tántrico!) y evitar ante todo la eyaculación. Si esto pasa vuelve a la respiración y a las caricias suaves. Controla tu energía, no que ella te controle a ti. En todo caso tú o  ella pueden apretar con dos dedos la zona del perineo, que queda entre el escroto y el ano, para evitar la eyaculación.
6-Clímax. El clímax no viene justamente en la eyaculación, sino que se alcanza alrededor de dos, tres o hasta cuatro horas después de muchísimas caricias y besos tántricos. Estarás cansado en algunas ocasiones, pero el placer delicioso y sutil te aseguro que no te dejará dormir y querrás más y más. Ya que ambos estén en total excitación y se hayan dejado llevar por toda cantidad de sensaciones, podrán llegar al coito, lenta y suavemente, hasta que se produzca el orgasmo y éste los llene de energía sanadora por todo el cuerpo y no sólo en los genitales.
Posiciones más prácticas del sexo Tántrico:
La pareja está sentada en la cama o el suelo con los brazos atrás para apoyarse. Se realiza una penetración lenta y con movimientos circulares. Ella puede separar un poco más sus piernas. Desde esta posición, hay que intentar que el movimiento sea lento, nada desesperado y siempre conscientes de la energía sexual que circula y que invade cada rincón del cuerpo.
La posición del misionero. El hombre está sobre la mujer. Él es quien tiene el control del movimiento y de esta manera será más fácil que pare cuando sienta que eyaculará.
La mujer a horcadas sobre él. Ella deberá controlar el movimiento y girar el pene dentro de su vagina de forma circular. Debe sentir cómo lo recorre y cómo él comparte su éxtasis.
La mujer acostada boca abajo y el hombre encima acostado. Esta es una de las formas en que la eyaculación puede pararse de inmediato porque el movimiento es  muy lento debido a la incomodidad de la postura. La desventaja es que en esta posición, no hay demasiado contacto visual ni táctil.
¿Cómo controlar la eyaculación?
Controla la respiración. Se dice que si la respiración para, el semen también lo hace, así que cuando creas que estás por eyacular, detiene la respiración por algunos segundos y respira lentamente de nuevo. Será difícil al principio pero para nada imposible.
Al principio de la práctica del sexo tántrico, el hombre es quien debe controlar los movimientos, así le será más fácil parar cuando él lo crea necesario.
Lo mejor es la penetración estática, un tiempo en el que la quietud y la energía sexual los lleve a lugares hasta el momento desconocidos.
Presiona la zona del perineo (entre los testículos y el ano) para detener la salida del semen y seguir disfrutando. En el sexo tántrico se prevé que esta práctica se haga al menos seis veces. Si crees que vas en la segunda y no puedes más, no te preocupes, estás iniciando y tampoco debes presionarte. Poco a poco tendrás más control sobre tu cuerpo, sensaciones y energía.
Si el momento ha llegado y ya no puedes parar entonces disfrútalo no tú solo, sino junto con ella  y siente cómo tu energía se funde en ella y la de ella llega a ti. Ese es uno de los  objetivos básicos del sexo tántrico.

enlokecer a un hombre!!!!

Estos consejos a lo mejor a muchas mujeres les sirven y lo ponen en práctica. Son 10 consejos para que lo vuelvas loco y puedas seducirlo. Saca la seductora que hay en ti.

El sexo usando la ropa puede ser mucho más interesante de lo que parece. Prueba estos consejos y verás como enciendes al máximo la pasión.

Transparencias, trajes ajustados, camisas y jeans apretados… cualquier prenda puede ser
potencialmente un elemento de seducción. El cómo te vistes dice mucho de cómo eres y lo que buscas.

Entonces, potencia tu sensualidad y enloquécelo sólo poniendo en práctica los siguientes consejos.
* 1. Ponte lencería extra sexy
Este consejo es clásico pero siempre funciona. Busca una tanga de encajes en tonos oscuros y misteriosos (negro, rojo, burdeo, café). Acompáñalo con un sostén de media copa y, si quieres, ponte unas medias a media pierna. Espéralo en la sala, con música sensual y luces tenues. Verás cómo se impacta al llegar.

* 2. Lleva ropa provocativa
Dile que vayan a cenar fuera y ponte una falda escotada o unos pantalones ajustados. Luce atractiva y muy sugerente. Tócalo bajo la mesa mientras toman el aperitivo y mantenlo en alerta durante toda la comida. Y una vez en el auto bésalo como la primera vez.

* 3. Aprende el arte de desnudarse
Previo al encuentro, sedúcelo desvistiéndote. Y no lo hagas a la rápida, ya que cada movimiento puede provocar altos o bajos en su entusiasmo. Primero saca lo de abajo y queda en ropa interior, entre abre tu blusa sin sacarla por completo, y retira los calcetines, botas o todo lo que quede como accesorio.

Luego, sólo con su blusa entre abierta, menéate y gira cerca de él, buscando su aprobación. Sólo una vez que él esté listo y no de más por abrazarte, te quitas el resto… o dejas que te lo quite.

* 4. Usa su ropa para seducirlo

Nada mejor que vendarlo o atarlo para volverlo loco. El no saber cuál será tu próxima jugada intensificara al máximo sus sentidos. Quítale la corbata y véndale los ojos, puedes usar su camisa para atarle las manos. No tener el control de la situación es algo que los hombres desean de vez en cuando.

* 5. Usa sólo su camisa
Tambien puedes probar este tip muy bueno, Cual “9 semanas y media”, sácate toda laropa y cúbrete sólo con su camisa de vestir. Ojalá blanca, para que trasluzca de alguna manera tu cuerpo con la luz. Puede que no sea nada de sexy para ti, pero él no podrá esperar por otra ronda de sexo desenfrenado.


* 6. Mantente vestida hasta último minuto
La ropa interior puede ser muy erótica si se mantiene el máximo de tiempo puesta. Los preliminares pueden ser ardientes si sólo corres un poco las prendas de tu cuerpo y dejas que te toque con ellas puestas. Busca la forma y verás que sensual es.

* 7. No dejes que se desvista
No permitas que se quite la camisa durante el sexo. Cuando estén por llegar al clímax agarra la tela de su camisa con fuerza y llévalo sobre ti, esa mezcla de salvajismo y furia lo llevará al máximo de placer.

Si quieres darle placer, abre el cierre de su pantalón y dale sexo oral, el mantener sólo expuesta esa parte de su cuerpo lo enciende aún más de lo que crees.

* 8. Vístete sin ropa interior
Cenen en casa. Y tú viste sólo con lo externo. Es decir, si llevas un vestido negro, que sea sólo eso y no te pongas ropa interior. Tú te sentirás muy erótica y él, cuando se entere… ¡arderá!

* 9. Paséate sensual y a solas
Eso te ayudará a potenciar tu propio nivel de seducción. Puede ser en bata de raso, enropa interior de encajes o como desees. Pero paséate en casa así, sexy, atractiva y simula cómo te enfrentarías a tu hombre en ese mismo contexto. Tu autoestima mejorará de sobremanera.

* 10. Espéralo sólo con su corbata
Una rica cena, un traguito, velas y música romántica, el ambiente siempre es importante. Al lado de la mesa, tú vestida sólo con una corbata. Cual Julia Roberts en “Pretty Woman”. Si ella lo hizo ¿por qué tú no?

viernes

tunning


el cuerpo humano

¿Alguna vez han pensado para qué sirve ponerse colorado? Claro, porque un camaleón cuando está en peligro cambia de color para esconderse, y sin embargo, nosotros cuando queremos pasar desapercibidos, va nuestro cuerpo y nos pone la cara como un tomate. Muy bien. Solo nos falta una alarma. Y como alguien ya te diga: "¡Tio, te estás poniendo colorao!", entonces ya se te pone la cabeza que parece la bombilla de un puticlub. 
Es que el cuerpo toma sus propias decisiones, por su cuenta. Los científicos lo llaman el sistema parasimpático. ¿Parasimpático? más bien parece el sistema para-joderte! Bueno, pues el sistema parasimpático este es el culpable de que la noche antes de una entrevista de trabajo, te salga un grano en la nariz. Y allá que te vas, con tu grano. Y encima cuando le vas a dar la mano al selector de personal tu cuerpo dice: "shhht, a sudar!", y en vez de la mano, lo que le das es una lengua de vaca: "pzzfffff pzzzzfffff". Tu estás jodido pero tu cuerpo se lo está pasando de puta madre: "Je, la verdad es que me está quedando bastante parasimpático esto. Pero ahora voy a ponerle un tic en un ojo". Oye, y de repente, tu que querías ser José Coronado el de periodistas, te conviertes en Millán de Martes y Trece! No, pero tu cuerpo no ha acabado todavía contigo, que va...no! porque cuando acaba la entrevista de trabajo, justo en el momento en que te vas a levantar, te das cuenta de que se te ha dormido una pierna. ¡Muy bien figura! Entre la mano, el ojo y la pierna pareces Lina Morgan. Y encima, en la puerta, el selector de personal te dice: "No hace falta que nos llame eh? no...ya le llamamos nosotros... si eso." 
Otra cosa que se le ha ocurrido al cuerpo para fastidiarnos es fabricar pedos! ¿Esto que es? ¿es energía? ¿es música? ¿es propulsión? No, es un chiste, si...resulta que el cuerpo es tan cachondo que crea un gas que huele fatal y que sale por el culo! ¿No había otro sitio? ¡Por el culo! ¡Pues muchas gracias, oiga! Ah! y no contento con eso dice: "ay, la verdad es que me está quedando cómico, pero vamos a incorporarle un sonido de trompetilla". Muchas gracias, de verdad, que gran invento. Tiene sonido, tiene olor...¡coño! ¡solo le falta luz! ¿se lo imaginan¿ Por la noche iríamos todos que pareceríamos luciérnagas! 
Otra genialidad que se le ha ocurrido al cuerpo es bostezar. Tú ya puedes hacer fuerza ya, que no... Está un amigo tuyo diciéndote: "pues tío, se soltó mi perro pekinés y en ese momento venia una apisonadora..." y tu: "uuuuuuuaaaaaaaaaahhhhhh, que flipada no?" Vaya marrón! Menos mal que el bostezo se contagia y al cabo de un rato está el: "uuuuuuuuaaaaaaahhhh pues tengo una pena!" 
Y me van a perdonar pero...¿y cuando la cosa se pone dura sin venir a cuento? En un tren, por ejemplo, tu vas por Albacete y de repente, ¡zas!, pero ¿por qué? ¿que has visto tú que no he visto yo? ¿que pasa, te gusta el revisor? ¿o estás saludando a José Bono? Si es que es la leche, el cuerpo.  
Y es que el cuerpo no respeta ninguna situación. Ninguna ninguna ninguna ninguna. Tú acabas de ligar con la chica que te gusta y ¿que hace tu cuerpo para fomentar el romanticismo? Que te rujan las tripas: glug glug glog glog glug. Bien, de puta madre! ahora resulta que soy ventrílocuo y que no lo sabía. A Macario llevo aquí dentro. No, y no se queda ahí el cuerpo, no. Cuando estás en pleno kamasutra, tú que te lo has currado, pues tu cuerpo dice: "No hombre no. Que se lo pase bien éste no. A ver que hago yo para fastidiarle". Y cuando estás en lo mejor del acto, de repente te da un calambre en el gemelo, se te sube la bola, y empiezas a dar vueltas en pelotas por toda la habitación: "AAaaay ayyyy ayyyy ostiaaaaas aysss". Con todas las bolas saltando que aquello parece un bingo. 
Cuando ya por fin te acuestas, te duermes, y tu cuerpo dice: "Macho, si es que me lo pones a huevo! venga, ¡a roncar! y echa un poquito de babilla, eso es, un hilito. Y ahora te voy a montar una pajarraca, para que hables en sueños". Y allí estas tú, con la chica que te gusta, roncando, echando babilla y con una pesadilla de los sanfermines: "que viene el toro...que viene el toro, cuidado!". Y en medio un pedo, que ya dices: mira, el chupinazo! 
En fin, a lo mejor los que pasa es que estamos equivocados nosotros, claro, porque si se fijan todo lo que hace el cuerpo por su cuenta, o está mal visto o es una guarrada. A lo mejor había que hacer un mundo, donde el sudor, los eructos o los pedos fuesen algo elegante. Claro, porque todos los cuerpos del mundo no pueden estar equivocados!

monologo...no me a bajado

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento… El otro día mi novia me dijo:
- Cariño, no me viene la regla…
Y yo les aseguro que en ese momento, todo, ¿eh?, pero el pasado y el futuro…
Me vi en una ranchera con cuatro niños yendo al híper. Ya sé que estas cosas pasan… ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí!, que cuando me decían:
- Paco se ha casado de penalti.
Exclamaba:
- ¡Será gilipollas! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!
Sin ir más lejos la marcha atrás. Es mi método. Ya sé que me envidian. Yo es que soy partidario de lo natural, naturópata, vamos. Soy el Carlos Sainz de la marcha atrás. Un control, una pericia, una concentración… Lo que pasa es que hace dos semanas iba yo a mi marcha… Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete: “Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro…”. ¡Claro!, ¡lo que sea antes que la eyaculación precoz!
Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy deprisa pienso: “Karmele, Karmele, Karmele…” Y me relajo. Y si veo que la cosa baja pienso: “Claudia Schiffer, Claudia Schiffer, Claudia Schiffer…”. Y oye, ¡da gloria verme!
Bueno, como decía, iba yo a mi marcha, diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres… Y en el momento clave a ella le dio la tos, y claro, empezó a agitarse y me rompió el ritmo. Yo controlo, ¡pero si ella se pone a improvisar! De todas maneras tiene que ser un retraso. Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, ¡dos todo lo más! ¡También sería casualidad que encontrasen el camino, con la oscuridad que tiene que haber allí!
El caso es que cuando ella te confiesa: “Todavía no me ha venido”, te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:
- A lo mejor te ha venido y no te has dado cuenta.
- A lo mejor tú te has vuelto imbécil y tampoco lo sabes.
En esas situaciones es cuando se demuestra que los tíos no tenemos ni idea. Nosotros confundimos el método Ogino, con el índice Nikkei:
- Oye tú estás segura de que has contado bien los días, mira que este año es bisiesto.
- Ya, en febrero, pero es que estamos en octubre.
- A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.
- A ti sí que te arrastraban los huevos, que te da todo igual.
- Huy, qué borde estás. ¡Eso es que te va a venir!
Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, te cambia hasta el humor. Antes, cuando salían en televisión anuncios de compresas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio en el salón, una tensión, un mal rollo… Sólo se oye: “Tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun… uuuu iiii… ¿A qué huelen las nubes…?”. ¿A qué huelen las nubes? ¡A Dodotis!
Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos:
- ¿Ya?
- ¡No! Y deja de llamar que me pones nerviosa.
Así es que te metes en Internet a buscar información. “A ver, regla punto com”. Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza. “No, vamos a probar otra cosa… Retraso punto es”. Y te sale Iberia. “Joder, cada vez vamos peor…”. Y cuando desesperado pones “Penalti punto com” y te sale José María García… lo dejas. Y es que en Internet no se navega, se naufraga, porque nunca encuentras nada. Y la vuelves a llamar:
- ¿Ya?
- Que noooo, pesao.
Así es que te compras la revista “Ragazza”, que has visto que viene un artículo que se llama “La regla, tu mejor amiga”. “Vaya, por fin algo científico”. Y lees: “El estrés y los nervios pueden retrasar la regla”. “Pues ya está, voy a tranquilizarla”, te dices. Y la llamas:
- ¿Dígame?
- Ommmmm…
- ¿Quién es?
- Te pesan los párpados…
- Pero tío, ¿tú estás tonto?
- Ommmmm… Imagínate una pradera, con pajaritos… pío, pío, pío… “¡Coño, me ha colgado! ¿Así como le va a venir la regla?… Si es que no colabora”. Ya no sabes qué hacer.
Cuando llega a casa y llama a la puerta antes de abrirle le dices por el telefonillo:
- Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?
- ¡Quieres abrirme!
Cuando entras en casa con el Predictor en la mano, ella brama:
- Como salga el circulito, te la corto… ¡Carlos Sainz!
Por cierto ¿por qué se llama Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada! Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. Yo creo que en vez de Predictor se debería llamar Terminator.
¿Y lo lento que es? En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas de la mili, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste… Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo, y te vas al salón a intentar relajarte: “Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro… Ommmm, pío, pío, pío… ¡Karmele, Karmele, Karmele!”.
Menos mal que no salió el circulito. Y claro, con la alegría del momento… Nos liamos, nos liamos… Pero después del susto lo hicimos con condón. Porque, según el prospecto, un condón es muy seguro, tiene un 97 por cien de fiabilidad. Así que no hay problema, cuando lleve 97 kikis me lo cambio y ya está.

tener un hijo

El verano pasado mi hijo Alejandro, cumplió 4 años, y, cuando sopló las velas, mi mujer y yo le dijimos:

- Cariño, pide un deseo. A ver, ¿qué has pedido? 

Y el niño nos mira así, todo ilusionado, y nos dice:

- Una play station o un hermanito. 

Y mi mujer y yo nos miramos y dijimos:

- "joder, la playstation son ochenta mil" Así que fuimos a por la parejita. Si lo llego a saber, va ella sola. Hay que ver lo rápido que se queda embarazada una novia, y lo que cuesta dejar embarazada a tu mujer.

¡Es verdad! ¡Tú llevas un mes saliendo con una chica, estás parado, le caes mal a sus padres, no te quitas el condón ni para ducharte. Y la dejas embarazada a la primera!

Ahora, como vayáis a por el niño. Es mas fácil sacarla de España de tanto empujar, que dejarla embarazada..! Eso si, os ponéis los dos muy melosos: Velitas, incienso, música de saxofón, porque piensas:

- Vamos a hacerlo con mucho cariño para que sea fruto del amor. 

Después de seis meses sin que se quede embarazada dices:
- A ver si va a ser mejor que sea fruto de un polvo.

Sí, porque pasa como con el fútbol. Jugar bonito le gusta a todo el mundo, pero lo que cuenta es meter gol. Así que vais a consultar al ginecólogo y el tío te dice:

- Esto es normal. Tenéis que insistir más.

Total, que te receta los polvos como si fueran Frenadol:

- Tres al día cada 6 horas.

Cuando llevas dos meses a este ritmo, te quieres morir.

Lo peor es la semana de ovulación. Porque, por lo visto en esos días sube la temperatura y eso aumenta la fertilidad. Así que mi mujer está todo el día con el termómetro. Y claro, de repente, estás en medio de una reunión y suena el teléfono: 

- Cariño, me ha subido. Vente corriendo. Tiene que ser ahora mismo.

Y a ver como se lo explicas a tu jefe: 

- Mire, me tengo que ir., es que a mi mujer le ha subido la temperatura.

- ¿y no puede atenderla un médico?

- Hombre, es que preferiría que el niño fuera mío.

Y llegas a casa y te la encuentras ya desnuda y preparada., que dices:

- ¡jo, yo así no puedo! Esto es como comer pipas peladas!. 

Y es que ella no piensa en otra cosa: ¡Coño, que parece un tío! 

Y yo me siento como una máquina. Vamos, que cuando terminamos me dan ganas de decirle:

- Su espermatozoide, gracias!

Y, encima, todo el mundo te da consejos:

- Hacedlo en la postura del misionero, con luna llena; que ella se ponga un cojín debajo y que después de hacerlo se pegue media hora tumbada con los pies en alto. 

Joder! ¡La pobre! Es la primera vez que soy yo el que tiene que decirle a ella: 

- ¡Aguanta, aguanta un poco más!

Al final, cuando vimos que no había forma, volvimos al médico, y va y me dice:

- Bueno, pues, lo mejor va a ser que se haga un análisis de semen, porque puede que tenga usted pocos espermatozoides.

Y tú piensas:

- ¡Coño, seis meses..... a seis polvos diarios! ¡lo que me extraña es que me quede alguno!...

Y el médico:

- Aunque también podría tratarse de astenospermia. Lo que se conoce como...."Espermatozoides vagos".

Y mi mujer:

- ¡Buah.! ¡Pues va a ser eso! Porque se pasa el día tocándose los huevos. 

Y el otro:

- Usted no se preocupe, que si es eso, podemos extraerlos e implantarlos en el óvulo.

- ¡Si hombre.! Una cosa es que sean vagos y otra ponerles taxi para recorrer doce centímetros.! 

Y el médico:

- Es que ésto es muy difícil. Tenga en cuenta que de millones de espermatozoides sólo puede ganar uno.

- ¡Mira, como en Gran hermano! 

El caso es que tienes que hacerte el análisis. Te meten en una habitación con un vasito y un montón de revistas porno. Y tú te sientas allí, a ver si se anima. 

Pero estás mirando un montón de fotos de tías en pelotas y lo único que piensas es:

- ¡Huy!, fíjate ésta... con las caderas tan estrechas va a tener problemas en el parto, ¿eh?... ¡Huy!, esta otra... con toda la silicona que se ha metido... ¡a ver como amamanta al niño!

Y encima, mi mujer desde fuera:

- Cariño! ¿Has terminado ya? ¡En casa no aguantas tanto!

Total, que al final, con mucha buena voluntad consigues llenar el vasito.

Pero luego te pasas toda la semana jodido mientras esperas los resultados.

Lo peor de todo es que empiezas a dudar de que el niño que ya tienes sea tuyo. Miras al niño y piensas:

- Sí, de acuerdo, Alejandrito es clavado a mí, pero yo tengo una cara muy corriente. 

Y te acuerdas de esa insistencia de tu mujer en ponerle Alejandro. ¿Qué pasa, que Santi no es bonito? 

Y ya para colmo es cuando llega tu suegra y le dice:

- ¡Ay, que niño tan listo! ¿A quién habrá salido? 

Qué ahí ya dices: 

- ¡Coño, es verdad! ¡A ver si tampoco va a ser de mi mujer!

Pero de pronto reaccionas:

- ¡Joder, me estoy emparanoiando! ¡Alejandro es mío! 

Hay que tener en cuenta que, en aquel tiempo, dejarla embarazada era más fácil: yo estaba en paro, mis suegros me odiaban, me ponía condón. ¡Coño, lo teníamos todo a favor!

Al final nos dieron los resultados y por lo visto, no me pasa nada. 

Lo que tengo es estrés. 

Así que le he comprado al niño la Playstation; a ver si jugando me relajo un poco.