Es una inmensa alegria encontrarnos y compartir los contenidos de este blog ... podras encontrar poesia,videos,chistes,imagenes e información que te puede ser interesante , espero tus comentarios en cada una de ellas :D GRACIAS!!!

sábado

6 pasos del sexo tantrico

1- Respiración. Hagan ejercicios juntos para iniciar y relajarse. ¿Cuántas veces la relajación es el mismo orgasmo, cuando en realidad puede ser el preámbulo y se disfrutaría así desde el inicio con intensidad?. Siéntate frente a frente a tu pareja y respiren en forma pausada y sincronizada. Cuando tú exhales, él inhalará. Cierra los ojos y siente cómo la energía va recorriendo tu cuerpo. Concéntrate en la meditación de la respiración.
2- Caricias. Frota alguno de los aceites o bálsamos y masajea a tu pareja con movimientos lentos, suaves y de preferencia con la yema de los dedos. Explora todo su cuerpo. Acaríciense durante un largo tiempo, descansen, y vuelvan nuevamente. Son muy útiles y deliciosas también las plumas (que puedes encontrar en cualquier sex shop) para recorrer el cuerpo de tu pareja. Recuerda que no hay prisa.
3- Besos. Recostados o sentados, mírense a los ojos y bésense. Descubran nuevas sensaciones en el beso. Recorre con los labios la piel de tu chica. Pueden tocar sus genitales apenas con los labios, ¡¡sin prisa!!
4-Penetración. Descansen, respiren lentamente y aunque estén sumamente excitados, hagan todo de forma lenta, esto volverá más delicioso el momento del éxtasis. La primera penetración debe ser estática. El pene deberá quedarse inmóvil dentro de la vagina, mientras la pareja continúa acariciándose, besándose y sintiéndose de manera suave. La vagina estará relajada, pero vibrante y cada vez más caliente, mientras que el pene deberá estar en esta misma sensación. Penetra, jueguen y descansa. Lo ideal, según los Tantristas, es que este paso dure al menos media hora. ¿Imposible? No. Se puede. ¡Inténtalo!
5- Eyaculación contenida. Claro que tu primer deseo, después de estar sumamente excitado, será eyacular y buscar el orgasmo de inmediato. Aquí es donde debes aprender a controlar tu erección (¡aprende a Sting que ha tenido jornadas de ocho horas de sexo tántrico!) y evitar ante todo la eyaculación. Si esto pasa vuelve a la respiración y a las caricias suaves. Controla tu energía, no que ella te controle a ti. En todo caso tú o  ella pueden apretar con dos dedos la zona del perineo, que queda entre el escroto y el ano, para evitar la eyaculación.
6-Clímax. El clímax no viene justamente en la eyaculación, sino que se alcanza alrededor de dos, tres o hasta cuatro horas después de muchísimas caricias y besos tántricos. Estarás cansado en algunas ocasiones, pero el placer delicioso y sutil te aseguro que no te dejará dormir y querrás más y más. Ya que ambos estén en total excitación y se hayan dejado llevar por toda cantidad de sensaciones, podrán llegar al coito, lenta y suavemente, hasta que se produzca el orgasmo y éste los llene de energía sanadora por todo el cuerpo y no sólo en los genitales.
Posiciones más prácticas del sexo Tántrico:
La pareja está sentada en la cama o el suelo con los brazos atrás para apoyarse. Se realiza una penetración lenta y con movimientos circulares. Ella puede separar un poco más sus piernas. Desde esta posición, hay que intentar que el movimiento sea lento, nada desesperado y siempre conscientes de la energía sexual que circula y que invade cada rincón del cuerpo.
La posición del misionero. El hombre está sobre la mujer. Él es quien tiene el control del movimiento y de esta manera será más fácil que pare cuando sienta que eyaculará.
La mujer a horcadas sobre él. Ella deberá controlar el movimiento y girar el pene dentro de su vagina de forma circular. Debe sentir cómo lo recorre y cómo él comparte su éxtasis.
La mujer acostada boca abajo y el hombre encima acostado. Esta es una de las formas en que la eyaculación puede pararse de inmediato porque el movimiento es  muy lento debido a la incomodidad de la postura. La desventaja es que en esta posición, no hay demasiado contacto visual ni táctil.
¿Cómo controlar la eyaculación?
Controla la respiración. Se dice que si la respiración para, el semen también lo hace, así que cuando creas que estás por eyacular, detiene la respiración por algunos segundos y respira lentamente de nuevo. Será difícil al principio pero para nada imposible.
Al principio de la práctica del sexo tántrico, el hombre es quien debe controlar los movimientos, así le será más fácil parar cuando él lo crea necesario.
Lo mejor es la penetración estática, un tiempo en el que la quietud y la energía sexual los lleve a lugares hasta el momento desconocidos.
Presiona la zona del perineo (entre los testículos y el ano) para detener la salida del semen y seguir disfrutando. En el sexo tántrico se prevé que esta práctica se haga al menos seis veces. Si crees que vas en la segunda y no puedes más, no te preocupes, estás iniciando y tampoco debes presionarte. Poco a poco tendrás más control sobre tu cuerpo, sensaciones y energía.
Si el momento ha llegado y ya no puedes parar entonces disfrútalo no tú solo, sino junto con ella  y siente cómo tu energía se funde en ella y la de ella llega a ti. Ese es uno de los  objetivos básicos del sexo tántrico.

enlokecer a un hombre!!!!

Estos consejos a lo mejor a muchas mujeres les sirven y lo ponen en práctica. Son 10 consejos para que lo vuelvas loco y puedas seducirlo. Saca la seductora que hay en ti.

El sexo usando la ropa puede ser mucho más interesante de lo que parece. Prueba estos consejos y verás como enciendes al máximo la pasión.

Transparencias, trajes ajustados, camisas y jeans apretados… cualquier prenda puede ser
potencialmente un elemento de seducción. El cómo te vistes dice mucho de cómo eres y lo que buscas.

Entonces, potencia tu sensualidad y enloquécelo sólo poniendo en práctica los siguientes consejos.
* 1. Ponte lencería extra sexy
Este consejo es clásico pero siempre funciona. Busca una tanga de encajes en tonos oscuros y misteriosos (negro, rojo, burdeo, café). Acompáñalo con un sostén de media copa y, si quieres, ponte unas medias a media pierna. Espéralo en la sala, con música sensual y luces tenues. Verás cómo se impacta al llegar.

* 2. Lleva ropa provocativa
Dile que vayan a cenar fuera y ponte una falda escotada o unos pantalones ajustados. Luce atractiva y muy sugerente. Tócalo bajo la mesa mientras toman el aperitivo y mantenlo en alerta durante toda la comida. Y una vez en el auto bésalo como la primera vez.

* 3. Aprende el arte de desnudarse
Previo al encuentro, sedúcelo desvistiéndote. Y no lo hagas a la rápida, ya que cada movimiento puede provocar altos o bajos en su entusiasmo. Primero saca lo de abajo y queda en ropa interior, entre abre tu blusa sin sacarla por completo, y retira los calcetines, botas o todo lo que quede como accesorio.

Luego, sólo con su blusa entre abierta, menéate y gira cerca de él, buscando su aprobación. Sólo una vez que él esté listo y no de más por abrazarte, te quitas el resto… o dejas que te lo quite.

* 4. Usa su ropa para seducirlo

Nada mejor que vendarlo o atarlo para volverlo loco. El no saber cuál será tu próxima jugada intensificara al máximo sus sentidos. Quítale la corbata y véndale los ojos, puedes usar su camisa para atarle las manos. No tener el control de la situación es algo que los hombres desean de vez en cuando.

* 5. Usa sólo su camisa
Tambien puedes probar este tip muy bueno, Cual “9 semanas y media”, sácate toda laropa y cúbrete sólo con su camisa de vestir. Ojalá blanca, para que trasluzca de alguna manera tu cuerpo con la luz. Puede que no sea nada de sexy para ti, pero él no podrá esperar por otra ronda de sexo desenfrenado.


* 6. Mantente vestida hasta último minuto
La ropa interior puede ser muy erótica si se mantiene el máximo de tiempo puesta. Los preliminares pueden ser ardientes si sólo corres un poco las prendas de tu cuerpo y dejas que te toque con ellas puestas. Busca la forma y verás que sensual es.

* 7. No dejes que se desvista
No permitas que se quite la camisa durante el sexo. Cuando estén por llegar al clímax agarra la tela de su camisa con fuerza y llévalo sobre ti, esa mezcla de salvajismo y furia lo llevará al máximo de placer.

Si quieres darle placer, abre el cierre de su pantalón y dale sexo oral, el mantener sólo expuesta esa parte de su cuerpo lo enciende aún más de lo que crees.

* 8. Vístete sin ropa interior
Cenen en casa. Y tú viste sólo con lo externo. Es decir, si llevas un vestido negro, que sea sólo eso y no te pongas ropa interior. Tú te sentirás muy erótica y él, cuando se entere… ¡arderá!

* 9. Paséate sensual y a solas
Eso te ayudará a potenciar tu propio nivel de seducción. Puede ser en bata de raso, enropa interior de encajes o como desees. Pero paséate en casa así, sexy, atractiva y simula cómo te enfrentarías a tu hombre en ese mismo contexto. Tu autoestima mejorará de sobremanera.

* 10. Espéralo sólo con su corbata
Una rica cena, un traguito, velas y música romántica, el ambiente siempre es importante. Al lado de la mesa, tú vestida sólo con una corbata. Cual Julia Roberts en “Pretty Woman”. Si ella lo hizo ¿por qué tú no?

viernes

tunning


el cuerpo humano

¿Alguna vez han pensado para qué sirve ponerse colorado? Claro, porque un camaleón cuando está en peligro cambia de color para esconderse, y sin embargo, nosotros cuando queremos pasar desapercibidos, va nuestro cuerpo y nos pone la cara como un tomate. Muy bien. Solo nos falta una alarma. Y como alguien ya te diga: "¡Tio, te estás poniendo colorao!", entonces ya se te pone la cabeza que parece la bombilla de un puticlub. 
Es que el cuerpo toma sus propias decisiones, por su cuenta. Los científicos lo llaman el sistema parasimpático. ¿Parasimpático? más bien parece el sistema para-joderte! Bueno, pues el sistema parasimpático este es el culpable de que la noche antes de una entrevista de trabajo, te salga un grano en la nariz. Y allá que te vas, con tu grano. Y encima cuando le vas a dar la mano al selector de personal tu cuerpo dice: "shhht, a sudar!", y en vez de la mano, lo que le das es una lengua de vaca: "pzzfffff pzzzzfffff". Tu estás jodido pero tu cuerpo se lo está pasando de puta madre: "Je, la verdad es que me está quedando bastante parasimpático esto. Pero ahora voy a ponerle un tic en un ojo". Oye, y de repente, tu que querías ser José Coronado el de periodistas, te conviertes en Millán de Martes y Trece! No, pero tu cuerpo no ha acabado todavía contigo, que va...no! porque cuando acaba la entrevista de trabajo, justo en el momento en que te vas a levantar, te das cuenta de que se te ha dormido una pierna. ¡Muy bien figura! Entre la mano, el ojo y la pierna pareces Lina Morgan. Y encima, en la puerta, el selector de personal te dice: "No hace falta que nos llame eh? no...ya le llamamos nosotros... si eso." 
Otra cosa que se le ha ocurrido al cuerpo para fastidiarnos es fabricar pedos! ¿Esto que es? ¿es energía? ¿es música? ¿es propulsión? No, es un chiste, si...resulta que el cuerpo es tan cachondo que crea un gas que huele fatal y que sale por el culo! ¿No había otro sitio? ¡Por el culo! ¡Pues muchas gracias, oiga! Ah! y no contento con eso dice: "ay, la verdad es que me está quedando cómico, pero vamos a incorporarle un sonido de trompetilla". Muchas gracias, de verdad, que gran invento. Tiene sonido, tiene olor...¡coño! ¡solo le falta luz! ¿se lo imaginan¿ Por la noche iríamos todos que pareceríamos luciérnagas! 
Otra genialidad que se le ha ocurrido al cuerpo es bostezar. Tú ya puedes hacer fuerza ya, que no... Está un amigo tuyo diciéndote: "pues tío, se soltó mi perro pekinés y en ese momento venia una apisonadora..." y tu: "uuuuuuuaaaaaaaaaahhhhhh, que flipada no?" Vaya marrón! Menos mal que el bostezo se contagia y al cabo de un rato está el: "uuuuuuuuaaaaaaahhhh pues tengo una pena!" 
Y me van a perdonar pero...¿y cuando la cosa se pone dura sin venir a cuento? En un tren, por ejemplo, tu vas por Albacete y de repente, ¡zas!, pero ¿por qué? ¿que has visto tú que no he visto yo? ¿que pasa, te gusta el revisor? ¿o estás saludando a José Bono? Si es que es la leche, el cuerpo.  
Y es que el cuerpo no respeta ninguna situación. Ninguna ninguna ninguna ninguna. Tú acabas de ligar con la chica que te gusta y ¿que hace tu cuerpo para fomentar el romanticismo? Que te rujan las tripas: glug glug glog glog glug. Bien, de puta madre! ahora resulta que soy ventrílocuo y que no lo sabía. A Macario llevo aquí dentro. No, y no se queda ahí el cuerpo, no. Cuando estás en pleno kamasutra, tú que te lo has currado, pues tu cuerpo dice: "No hombre no. Que se lo pase bien éste no. A ver que hago yo para fastidiarle". Y cuando estás en lo mejor del acto, de repente te da un calambre en el gemelo, se te sube la bola, y empiezas a dar vueltas en pelotas por toda la habitación: "AAaaay ayyyy ayyyy ostiaaaaas aysss". Con todas las bolas saltando que aquello parece un bingo. 
Cuando ya por fin te acuestas, te duermes, y tu cuerpo dice: "Macho, si es que me lo pones a huevo! venga, ¡a roncar! y echa un poquito de babilla, eso es, un hilito. Y ahora te voy a montar una pajarraca, para que hables en sueños". Y allí estas tú, con la chica que te gusta, roncando, echando babilla y con una pesadilla de los sanfermines: "que viene el toro...que viene el toro, cuidado!". Y en medio un pedo, que ya dices: mira, el chupinazo! 
En fin, a lo mejor los que pasa es que estamos equivocados nosotros, claro, porque si se fijan todo lo que hace el cuerpo por su cuenta, o está mal visto o es una guarrada. A lo mejor había que hacer un mundo, donde el sudor, los eructos o los pedos fuesen algo elegante. Claro, porque todos los cuerpos del mundo no pueden estar equivocados!

monologo...no me a bajado

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento… El otro día mi novia me dijo:
- Cariño, no me viene la regla…
Y yo les aseguro que en ese momento, todo, ¿eh?, pero el pasado y el futuro…
Me vi en una ranchera con cuatro niños yendo al híper. Ya sé que estas cosas pasan… ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí!, que cuando me decían:
- Paco se ha casado de penalti.
Exclamaba:
- ¡Será gilipollas! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!
Sin ir más lejos la marcha atrás. Es mi método. Ya sé que me envidian. Yo es que soy partidario de lo natural, naturópata, vamos. Soy el Carlos Sainz de la marcha atrás. Un control, una pericia, una concentración… Lo que pasa es que hace dos semanas iba yo a mi marcha… Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete: “Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro…”. ¡Claro!, ¡lo que sea antes que la eyaculación precoz!
Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy deprisa pienso: “Karmele, Karmele, Karmele…” Y me relajo. Y si veo que la cosa baja pienso: “Claudia Schiffer, Claudia Schiffer, Claudia Schiffer…”. Y oye, ¡da gloria verme!
Bueno, como decía, iba yo a mi marcha, diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres… Y en el momento clave a ella le dio la tos, y claro, empezó a agitarse y me rompió el ritmo. Yo controlo, ¡pero si ella se pone a improvisar! De todas maneras tiene que ser un retraso. Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, ¡dos todo lo más! ¡También sería casualidad que encontrasen el camino, con la oscuridad que tiene que haber allí!
El caso es que cuando ella te confiesa: “Todavía no me ha venido”, te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:
- A lo mejor te ha venido y no te has dado cuenta.
- A lo mejor tú te has vuelto imbécil y tampoco lo sabes.
En esas situaciones es cuando se demuestra que los tíos no tenemos ni idea. Nosotros confundimos el método Ogino, con el índice Nikkei:
- Oye tú estás segura de que has contado bien los días, mira que este año es bisiesto.
- Ya, en febrero, pero es que estamos en octubre.
- A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.
- A ti sí que te arrastraban los huevos, que te da todo igual.
- Huy, qué borde estás. ¡Eso es que te va a venir!
Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, te cambia hasta el humor. Antes, cuando salían en televisión anuncios de compresas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio en el salón, una tensión, un mal rollo… Sólo se oye: “Tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun… uuuu iiii… ¿A qué huelen las nubes…?”. ¿A qué huelen las nubes? ¡A Dodotis!
Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos:
- ¿Ya?
- ¡No! Y deja de llamar que me pones nerviosa.
Así es que te metes en Internet a buscar información. “A ver, regla punto com”. Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza. “No, vamos a probar otra cosa… Retraso punto es”. Y te sale Iberia. “Joder, cada vez vamos peor…”. Y cuando desesperado pones “Penalti punto com” y te sale José María García… lo dejas. Y es que en Internet no se navega, se naufraga, porque nunca encuentras nada. Y la vuelves a llamar:
- ¿Ya?
- Que noooo, pesao.
Así es que te compras la revista “Ragazza”, que has visto que viene un artículo que se llama “La regla, tu mejor amiga”. “Vaya, por fin algo científico”. Y lees: “El estrés y los nervios pueden retrasar la regla”. “Pues ya está, voy a tranquilizarla”, te dices. Y la llamas:
- ¿Dígame?
- Ommmmm…
- ¿Quién es?
- Te pesan los párpados…
- Pero tío, ¿tú estás tonto?
- Ommmmm… Imagínate una pradera, con pajaritos… pío, pío, pío… “¡Coño, me ha colgado! ¿Así como le va a venir la regla?… Si es que no colabora”. Ya no sabes qué hacer.
Cuando llega a casa y llama a la puerta antes de abrirle le dices por el telefonillo:
- Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?
- ¡Quieres abrirme!
Cuando entras en casa con el Predictor en la mano, ella brama:
- Como salga el circulito, te la corto… ¡Carlos Sainz!
Por cierto ¿por qué se llama Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada! Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. Yo creo que en vez de Predictor se debería llamar Terminator.
¿Y lo lento que es? En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas de la mili, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste… Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo, y te vas al salón a intentar relajarte: “Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro… Ommmm, pío, pío, pío… ¡Karmele, Karmele, Karmele!”.
Menos mal que no salió el circulito. Y claro, con la alegría del momento… Nos liamos, nos liamos… Pero después del susto lo hicimos con condón. Porque, según el prospecto, un condón es muy seguro, tiene un 97 por cien de fiabilidad. Así que no hay problema, cuando lleve 97 kikis me lo cambio y ya está.

tener un hijo

El verano pasado mi hijo Alejandro, cumplió 4 años, y, cuando sopló las velas, mi mujer y yo le dijimos:

- Cariño, pide un deseo. A ver, ¿qué has pedido? 

Y el niño nos mira así, todo ilusionado, y nos dice:

- Una play station o un hermanito. 

Y mi mujer y yo nos miramos y dijimos:

- "joder, la playstation son ochenta mil" Así que fuimos a por la parejita. Si lo llego a saber, va ella sola. Hay que ver lo rápido que se queda embarazada una novia, y lo que cuesta dejar embarazada a tu mujer.

¡Es verdad! ¡Tú llevas un mes saliendo con una chica, estás parado, le caes mal a sus padres, no te quitas el condón ni para ducharte. Y la dejas embarazada a la primera!

Ahora, como vayáis a por el niño. Es mas fácil sacarla de España de tanto empujar, que dejarla embarazada..! Eso si, os ponéis los dos muy melosos: Velitas, incienso, música de saxofón, porque piensas:

- Vamos a hacerlo con mucho cariño para que sea fruto del amor. 

Después de seis meses sin que se quede embarazada dices:
- A ver si va a ser mejor que sea fruto de un polvo.

Sí, porque pasa como con el fútbol. Jugar bonito le gusta a todo el mundo, pero lo que cuenta es meter gol. Así que vais a consultar al ginecólogo y el tío te dice:

- Esto es normal. Tenéis que insistir más.

Total, que te receta los polvos como si fueran Frenadol:

- Tres al día cada 6 horas.

Cuando llevas dos meses a este ritmo, te quieres morir.

Lo peor es la semana de ovulación. Porque, por lo visto en esos días sube la temperatura y eso aumenta la fertilidad. Así que mi mujer está todo el día con el termómetro. Y claro, de repente, estás en medio de una reunión y suena el teléfono: 

- Cariño, me ha subido. Vente corriendo. Tiene que ser ahora mismo.

Y a ver como se lo explicas a tu jefe: 

- Mire, me tengo que ir., es que a mi mujer le ha subido la temperatura.

- ¿y no puede atenderla un médico?

- Hombre, es que preferiría que el niño fuera mío.

Y llegas a casa y te la encuentras ya desnuda y preparada., que dices:

- ¡jo, yo así no puedo! Esto es como comer pipas peladas!. 

Y es que ella no piensa en otra cosa: ¡Coño, que parece un tío! 

Y yo me siento como una máquina. Vamos, que cuando terminamos me dan ganas de decirle:

- Su espermatozoide, gracias!

Y, encima, todo el mundo te da consejos:

- Hacedlo en la postura del misionero, con luna llena; que ella se ponga un cojín debajo y que después de hacerlo se pegue media hora tumbada con los pies en alto. 

Joder! ¡La pobre! Es la primera vez que soy yo el que tiene que decirle a ella: 

- ¡Aguanta, aguanta un poco más!

Al final, cuando vimos que no había forma, volvimos al médico, y va y me dice:

- Bueno, pues, lo mejor va a ser que se haga un análisis de semen, porque puede que tenga usted pocos espermatozoides.

Y tú piensas:

- ¡Coño, seis meses..... a seis polvos diarios! ¡lo que me extraña es que me quede alguno!...

Y el médico:

- Aunque también podría tratarse de astenospermia. Lo que se conoce como...."Espermatozoides vagos".

Y mi mujer:

- ¡Buah.! ¡Pues va a ser eso! Porque se pasa el día tocándose los huevos. 

Y el otro:

- Usted no se preocupe, que si es eso, podemos extraerlos e implantarlos en el óvulo.

- ¡Si hombre.! Una cosa es que sean vagos y otra ponerles taxi para recorrer doce centímetros.! 

Y el médico:

- Es que ésto es muy difícil. Tenga en cuenta que de millones de espermatozoides sólo puede ganar uno.

- ¡Mira, como en Gran hermano! 

El caso es que tienes que hacerte el análisis. Te meten en una habitación con un vasito y un montón de revistas porno. Y tú te sientas allí, a ver si se anima. 

Pero estás mirando un montón de fotos de tías en pelotas y lo único que piensas es:

- ¡Huy!, fíjate ésta... con las caderas tan estrechas va a tener problemas en el parto, ¿eh?... ¡Huy!, esta otra... con toda la silicona que se ha metido... ¡a ver como amamanta al niño!

Y encima, mi mujer desde fuera:

- Cariño! ¿Has terminado ya? ¡En casa no aguantas tanto!

Total, que al final, con mucha buena voluntad consigues llenar el vasito.

Pero luego te pasas toda la semana jodido mientras esperas los resultados.

Lo peor de todo es que empiezas a dudar de que el niño que ya tienes sea tuyo. Miras al niño y piensas:

- Sí, de acuerdo, Alejandrito es clavado a mí, pero yo tengo una cara muy corriente. 

Y te acuerdas de esa insistencia de tu mujer en ponerle Alejandro. ¿Qué pasa, que Santi no es bonito? 

Y ya para colmo es cuando llega tu suegra y le dice:

- ¡Ay, que niño tan listo! ¿A quién habrá salido? 

Qué ahí ya dices: 

- ¡Coño, es verdad! ¡A ver si tampoco va a ser de mi mujer!

Pero de pronto reaccionas:

- ¡Joder, me estoy emparanoiando! ¡Alejandro es mío! 

Hay que tener en cuenta que, en aquel tiempo, dejarla embarazada era más fácil: yo estaba en paro, mis suegros me odiaban, me ponía condón. ¡Coño, lo teníamos todo a favor!

Al final nos dieron los resultados y por lo visto, no me pasa nada. 

Lo que tengo es estrés. 

Así que le he comprado al niño la Playstation; a ver si jugando me relajo un poco.